El Códice Mendocino

El Códice Mendocino, como producto novohispano, fue elaborado sobre pliegos de papel europeo y tiene un formato de libro vertical; este manuscrito de 71 hojas fue encargado por el primer Virrey de la Nueva España, Don Antonio de Mendoza, poco después de la Conquista y para ser enviado al Emperador Carlos V, quien de esta manera podría darse una mejor idea de la cultura azteca y de sus riquezas.

El Códice Mendocino, pudo haber sido elaborado por un tlacuilo y un sacerdote español familiarizado con el nahuatl, quien tradujo parte de la información al castellano; contiene dos sistemas de escritura; la indígena tradicional que utilizaba pictografías, y la escritura clásica europea representada con caracteres latinos, y recurrieron a este nuevo modelo para representar, entre una gran variedad de temas, a los Señores de Tenochtitlan. Es así que las subsecuentes generaciones de artistas-tlacuilos se formaron en estas dos tradiciones culturales.

En el Códice Mendocino, el tlacuilo incorporó en sus pinturas las novedosas técnicas europeas resignificando el sentido original de los códices. El tlacuilo, quien fue sabio en su tiempo, en el mejor de los casos se había convertido únicamente en artista.[1]


Fig. 1. Tlacuilo, fragmento, Códice Mendocino, foja 70.


[1] Johansson, Patrick, La palabra, la imagen y el manuscrito. lecturas indígenas de un texto pictórico del siglo XVI, México, UNAM-IIH, 2004, pp. 51, 52.

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